Las personas con discapacidad se encuentran solas ante la violencia ejercida en diferentes entornos como puede ser el laboral, por los siguientes motivos:
1- No ser una carga para la familia y amigos.
2- Miedo a perder la independencia económica, tan necesaria para costear las prótesis necesarias para convivir en sociedad, y poder desarrollarse profesionalmente. Así como participar en el entorno social creando proyectos vitales.
3- No romper lazos afectivos o relaciones con el entorno. Las personas no quieren problemas y muchas veces para los compañeros de trabajo, es más fácil mirar para otro lado.
4- Falta de apoyos por parte de los compañeros debido a la situación de crisis económica que estamos viviendo. La mayoría de las familias españolas, tienen algún familiar que no encuentran trabajo, y el hecho de que una persona con discapacidad esté empleada, lo asumen como que “estamos quitando los puestos de trabajo a sus hijos”. Al que tener en cuenta, que en la contratación de personas con discapacidad influyen varios factores:
- Las empresas reciben subvenciones a fondo perdido por contratar a personas discapacitadas.
- También perciben ventajas fiscales.
- Para la misma cualificación y formación, la retribución a personas discapacitadas, en el empleo ordinario, es inferior.
En tiempo con altas tasas de paro, nos hemos convertido en la mano de obra cualificada y barata que ocupa puestos de trabajo en las grandes Corporaciones, originando un sentimiento de “discapafobia” (“odio a los discapacitados que roban el puesto de trabajo a las personas sin discapacidad”)
5- Desconocimiento de los pasos a seguir para denunciar los hechos ocurridos.
6- La existencia de barreras arquitectónicas. Por ejemplo, en el caso de las personas sordas, la inexistencia de un bucle magnético que aísle los ruidos de fondo y permita a la persona que utiliza audífonos tener una conversación con total normalidad.
Para mejorar esta situación, y evitar la violencia a las personas con discapacidad, sería necesario realizar medidas legislativas, que obliguen a adaptar los recursos existentes como son las barreras arquitectónicas, que permitan una mayor accesibilidad y movilidad de las personas con discapacidad que se encuentran aislados y castigados en su entorno.
Almudena Bermejo
www.discapacidadcreativa.com
Las personas con discapacidad se encuentran solas ante la violencia ejercida en diferentes entornos como puede ser el laboral, por los siguientes motivos:
1- No ser una carga para la familia y amigos.
2- Miedo a perder la independencia económica, tan necesaria para costear las prótesis necesarias para convivir en sociedad, y poder desarrollarse profesionalmente. Así como participar en el entorno social creando proyectos vitales.
3- No romper lazos afectivos o relaciones con el entorno. Las personas no quieren problemas y muchas veces para los compañeros de trabajo, es más fácil mirar para otro lado.
4- Falta de apoyos por parte de los compañeros debido a la situación de crisis económica que estamos viviendo. La mayoría de las familias españolas, tienen algún familiar que no encuentran trabajo, y el hecho de que una persona con discapacidad esté empleada, lo asumen como que “estamos quitando los puestos de trabajo a sus hijos”. Al que tener en cuenta, que en la contratación de personas con discapacidad influyen varios factores:
- Las empresas reciben subvenciones a fondo perdido por contratar a personas discapacitadas.
- También perciben ventajas fiscales.
- Para la misma cualificación y formación, la retribución a personas discapacitadas, en el empleo ordinario, es inferior.
En tiempo con altas tasas de paro, nos hemos convertido en la mano de obra cualificada y barata que ocupa puestos de trabajo en las grandes Corporaciones, originando un sentimiento de “discapafobia” (“odio a los discapacitados que roban el puesto de trabajo a las personas sin discapacidad”)
5- Desconocimiento de los pasos a seguir para denunciar los hechos ocurridos.
6- La existencia de barreras arquitectónicas. Por ejemplo, en el caso de las personas sordas, la inexistencia de un bucle magnético que aísle los ruidos de fondo y permita a la persona que utiliza audífonos tener una conversación con total normalidad.
Para mejorar esta situación, y evitar la violencia a las personas con discapacidad, sería necesario realizar medidas legislativas, que obliguen a adaptar los recursos existentes como son las barreras arquitectónicas, que permitan una mayor accesibilidad y movilidad de las personas con discapacidad que se encuentran aislados y castigados en su entorno.
Almudena Bermejo
Principales factores que afectan a una mujer con discapacidad en su entorno de trabajo:
1.- La mujer con discapacidad se siente sola ante la violencia laboral y económica que sufre en su entorno de trabajo
2.- Se produce una normalización de la violencia contra la mujer con discapacidad en su entorno de trabajo. Entre los motivos a destacar estarían: a) no se la considera profesional, desde el momento que la sociedad asume que debido a su discapacidad, debe ocupar un puesto con menor estatus y peor retribución en relación a su capacidad profesional; y b) no se la acepta como persona, desde que se la maltrata por participar en proyectos vitales como es la maternidad.
3. Debido a lo anterior, la mujer con discapacidad es invisible para la sociedad y en consecuencia, todo tipo de violencia ejercida contra ella se considera normal.
4. Si la mujer con discapacidad, tiene pareja, implica mantener un status de normalidad, pasando inadvertido todo acto de violencia que se genere contra ella.
5. Ya comentado anteriormente, la sexualidad y maternidad, son actos de discriminación para la mujer que sufre una discapacidad, acentuando la discriminación sufrida en su entorno laboral.
Existe bastante desconocimiento por parte de la sociedad y de las instituciones empleadoras en cuanto a la problemática de las mujeres con discapacidad. Un ejemplo es cuando se comenta la discapacidad auditiva, casi todas las personas tienen un abuelo, tío o familiar mayor que se ha quedado sordo con el paso de los años, e intentan ponerte al mismo nivel como persona incapacitada y como profesional (“No te preocupes, mi abuelo también es sordo y cuando voy a la residencia a verle, le chillo más fuerte y solucionado…..”).
La solución pasa por una mayor sensibilización y formación por parte de la sociedad sobre lo que es la discapacidad, diferentes tipos y como afecta las distintas patologías a las personas que lo sufren. Esto permitiría eliminar la falta de comprensión y prejuicios
Almudena Bermejo
Hay una curiosidad que me sigue sorprendiendo cuando hablamos de integración. Podemos pensar que hemos avanzado en integración, pero todo depende del punto de vista de donde se mire. Os voy a contar una historia que ocurrió hace 20 años aquí en España.
Yo estudié en un instituto público. Durante dos años seguidos, tuvimos una profesora de latín con el carácter un poco seco, pero muy buena enseñando el temario. Creo que la asignatura llegó a apasionarme por lo buena que era como profesora. De hecho, no he vuelto a estudiar esa asignatura, pero todavía recuerdo frases que practicábamos con ella.
Desde niña siempre quise estudiar alguna asignatura relacionada con las matemáticas, pero cuando la tuve como profesora, estuve a punto de cambiar mi pasión por los números a las letras. Imaginar que influencia.
Y eso es el gran recuerdo que tengo. Una gran maestra.
En estos tiempos que se habla tanto de integración, he empezado a recordar que aquella profesora llamada Pilar, tenía un problema físico. Nunca nos comentó que enfermedad padecía (ni tenía por qué hacerlo). Pero por los síntomas que reflejaba, supongo que debió padecer una poliomelitis. Llevaba unas botas especiales, unos hierros y para poder sujetarse de pie, se ayudaba de muletas.
Cuando entrábamos al instituto, para subir la rampa, siempre tenía que ayudarle un alumno que estuviera cerca. El alumno cogía las muletas y ella se agarraba a su brazo y subían despacito la rampa.
Cuando estábamos en clase, al no poder sujetarse de pie, para explicar latín, siempre tenía que salir un alumno a escribir en la pizarra lo que ella dictaba.
Lo curioso, es que estas anécdotas apenas las recordaba. Solo que era muy buena enseñando. Y a esa edad, ni yo ni nadie, nos fijábamos en el sobreesfuerzo diario que tenía que hacer para poder enseñarnos.
Ahora cuando pienso en ello, me sorprende la naturalidad con la que vivíamos la situación. Para nosotros era la profesora Pilar. Y su enfermedad, o secuelas de su enfermedad, no nos llamaban la atención. Era una persona, una profesora más como el que es rubio, bajo, alto…. A esas edades creo que apenas tienes prejuicios.
En ningún momento, nos hicimos una foto por tener una discapacidad. Ni en la revista aparecía su foto diciendo somos el mejor instituto, integramos a personas con discapacidad….No, insisto, era una persona.
Han pasado más de 20 años, y no sé si será integración. Pero el otro día, una amiga que trabaja en una multinacional, me contaba que cuando pensaban contratar a una persona con discapacidad, les reunían antes para avisarles. Le realicé varias preguntas: ¿Esas reuniones se celebran cada vez que contratan a alguien o solo con las personas discapacitadas? Solo con las personas discapacitadas, me respondió. ¿os dan información, formación o qué sentido tiene la reunión? Y me comentó que no lo entendía. La última que asistieron, les reunieron y les dijeron, va a entrar una persona en silla de ruedas. Dice que preguntaron, y ¿Que va a hacer, donde se va a sentar? La respuesta fue, estará ayudando. Y se sentará en su silla (imagino que sería fruto del desconocimiento). Y la reunión terminó.
Me sorprendió enormemente esta sobreexposición de las personas con discapacidad. En principio, creo que todos hemos visto alguna vez personas que se desplazan en sillas de ruedas. Tanto adultos como niños. Incluido en los dibujos animados hay personajes en silla de ruedas. En vez de integración, ¿no se está produciendo una sobreexposición de las personas con discapacidad que en vez de normalizar, agrava sus diferencias?
(Desde aquí, aunque no lo sepa, agradecer a Pilar todo lo que nos enseñó, a esa gran maestra)
Almudena Bermejo
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¿Qué es la discapafobia? La discapafobia es un odio o manía que está surgiendo en contra de las personas con discapacidad. Al igual que otro tipo de racismo, generado principalmente por la crisis, nos encontramos ante el riesgo de un crecimiento continuo de la discapafobia. A continuación mencionamos 12 factores que están provocando discapafobia:
1 Agudización de la crisis económica actual.
2 Contratación de obra barata y cualificada por parte de las grandes multinacionales debido a dos factores:
– Percepción de subvenciones a fondo perdido por contratar a personas con discapacidad.
– Ventajas fiscales3. Empresas con altos componentes contaminantes en su actividad o agresivas para la sociedad, intentan cambiar su imagen social con la contratación a personas en riesgo de exclusión social. Estas compañías, realizan verdaderas campañas de marketing como fotos donde la persona con discapacidad muestra la prótesis o elementos de adaptación (como puede ser una silla de ruedas)
4. Ligado con lo anterior, forma parte el desarrollo políticas de Responsabilidad Social Corporativa por parte de las empresas
5.Ahorro significativo para las empresas: además de las medias mencionadas anteriormente, al personal cualificado y con discapacidad, se le asignan puestos de baja cualificación y retribuciones menores que a una persona sin discapacidad.
6. Existencia de barreras sociales. No reconocimiento para las personas con discapacidad del desarrollo de proyectos vitales como puede ser la maternidad. La empresa privada que contrata a personas con discapacidad, asume en la contratación a personas con discapacidad, que éstas no tendrás bajas por maternidad (ver Guía de adaptación en oficinas para personas con discapacidad auditiva).
7.Paternalismo erróneo. Por parte de las familias, puede existir la idea de que la empresa contratante, tiene entretenido al familiar con discapacidad, y no lo ven como persona, como un ingeniero o arquitecto o función que desempeñe en la empresa, que aporta valor al negocio.
8.Agravio comparativo respecto a los compañeros de trabajo. La persona con discapacidad, tendrá dificultades para integrarse en el entorno social, debido a sus retribuciones menores respecto a compañeros de promoción universitaria y de trabajo. Cuando en un grupo de compañeros de trabajo se hacen planes para salir a tomar un copa, llevar a los niños a una actuación…. La persona con discapacidad, percibe ingresos menores que el resto de compañeros, que junto a los gastos que tiene que asumir derivados de su discapacidad, le sitúa en inferioridad económica respecto a sus compañeros, impidiendo su participación social con el resto de compañeros de trabajo.
9.Tanto en conversaciones en la calle, como en las redes sociales, cada vez más a menudo se empieza a escuchar frases como que “los discapacitados están quitando los puestos de trabajo”, debido a la inexistencia de actuaciones legales que impidan discriminar a las personas con discapacidad. En estos entornos es donde más se está apreciando la discapafobia.
10.La discapafobia nace de que la sociedad nos concibe como el sustitutivo de la mano de obra barata de la población inmigrante (personas que realizan el mismo trabajo por menor sueldo, además de los beneficios estatales que las empresas reciben por contratar a las personas con discapacidad.
11.Atendiendo al punto anterior, y con la experiencia vivida en España, además de explotación de mano de obra barata, esta incorporación no supone el inicio para mejorar el futuro de las personas con discapacidad. El ejemplo podemos verlo con la mano de obra inmigrante: En la época en que fue necesario, se les contrató sin derechos sociales, menores salarios…. Y actualmente, una amplia mayoría han tenido que regresar a sus países de origen. Así que este ahorro que supone para las empresas el contratar a personas con discapacidad, no garantiza el futuro de este colectivo en riesgo de exclusión.
12.Debido a la alta tasa de paro, la sociedad está sufriendo graves problemas debido al empobrecimiento como no poder alimentar a sus hijos, cortes de agua, electricidad, gas…. Es decir, no cubren sus necesidades básicas y la juventud no tiene posibilidad de independizarse y comenzar nuevos proyectos personales correspondientes a su edad. Esto, en contraste con la creación de empleo (más precaria) para personas con discapacidad, está agudizando la discapafobia.
Discapacidad creativa nace para hacer frente a esta discapafobia creciente que estamos sufriendo las personas con discapacidad en las empresas privada, debido a los agravios comparativos que se producen frente a las personas sin discapacidad y que impiden la integración y participación en la vida social.
Discapacidad creativa permite generar valor e ingresos a partir de aquello que nos apasiona.
Almudena Bermejo
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Tal como comentaba en el post anterior, la violencia e invisibilidad que sufren las personas con discapacidad en su entorno laboral, traducen esta situación en un estado de sufrimiento continuo de discriminación de las personas discapacitadas en su entorno laboral como social. Esta normalización de la situación, impide:
1- Atender a las distintas necesidades asociadas a cada una de las discapacidades.
2- Identificar las amenazas y tipos de riesgos a los que se ven sometidos las personas con discapacidad tanto en su entorno social como laboral.
3- Destacar la realidad a la que se someten las personas que padecen alguna discapacidad, aportando datos, referencia y publicaciones que permitan poner fin a este tipo de violencia e invisibilidad.
4- Establecer el tipo de políticas necesarias para poder prevenir el maltrato y violencia a personas con discapacidad como acciones que sensibilicen a la sociedad sobre esta realidad existente en el entorno social y laboral
5- Exponer como esta violencia e invisibilidad de las personas con discapacidad tanto en su entorno laboral como social, como resultado de su mayor exposición a situaciones discriminatorias, pueden desencadenar procesos de exclusión social difíciles de revertir.
Las personas con discapacidad están más expuestas socialmente, lo que implica que continuamente tengan que demostrar más que el resto de la sociedad para no ser juzgado o empeorar los prejuicios ya desarrollados sobre ellos.
La falta de recursos económicas por parte de las administraciones públicas para apoyar a las personas en riesgo de exclusión, y el mayor conocimiento y deseo por parte de las personas con discapacidad por formar parte de la sociedad y desarrollar sus proyectos vitales, serán los motores de cambio y comienzos de la aceptación dentro de un entorno social y laboral de personas diferentes, donde lo que se va a valorar va ser la originalidad y el talento.
Almudena Bermejo
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Para las personas con discapacidad, el acceso a la toma de decisiones y representabilidad política suele estar limitada y más en caso de tratarse de mujeres y en época de crisis, en un entorno laboral. Esta discriminación laboral, debido a la invisibilidad comentada, donde las personas con discapacidad solo aparecen en los medios de comunicación social asumiendo un rol de víctimas y pocas veces como motores de su propio desarrollo, debilitan y hacen más vulnerable a las personas con discapacidad en su entorno de trabajo, apoyado por la discriminación sufrida de tipo social, histórico, político y cultural, asociada a esterotipos negativos que se encuentran arraigados en la sociedad, aumentando el distanciamiento con la sociedad y en consecuencia la discriminación en el trabajo.
Esta discriminación laboral se acentúa desde el momento en que se trata a todas las discapacidades por iguales. Debemos tener en cuenta que existen diferentes tipos de discapacidad: sensorial, física e intelectual. Y dentro de cada una, cada una lleva asociada unas características.
Los principales errores, en los que recae la sociedad y en concreto las empresas son las siguientes:
1 . Tratan a todas las discapacidades por igual. Por ejemplo, una persona con síndrome de down difiere de otra persona con movilidad reducida.
2. Dentro del mismo grupo de discapacidades, no todas son iguales. No es lo mismo establecer contactos con una persona con pérdida auditiva que se comunique de forma oralista, a otra persona que utilice el lenguaje de signos en sus conversaciones. Y dentro de cada discapacidad, cada persona sufre una o varias patologías a la vez.
3.La sociedad en general, considera a las personas con discapacidad, como personas incapaces de pensar y decidir por sí misma. El hecho de que no se le pregunte a la persona con discapacidad sobre sus necesidades, por considerarle que no está capacitado para decidir sobre su integridad como persona, es otro acto de discriminación. Os muestro un ejemplo. Cuando propuse como medida de evacuación en caso de emergencia una señal que fuera visual además de las señales acústicas existentes, la respuesta por parte de la empresa fue: “es imposible que no lo oigas, suena muy fuerte”. (Leer Guía de adaptación en oficinas para personas con discapacidad auditiva)
Ante esta pasividad por parte de la sociedad en entornos claramente visibles de discriminación laboral en personas con discapacidad, nuestro camino pasa por convertirnos en motores de desarrollo, y crear nuestro propio empleo. Estamos en la época de las oportunidades. Con las nuevas tecnologías, muchas personas que sufren de discapacidad, podrán ofrecer sus servicios desde casa, a un bajo coste, conciliando vida social y laboral y haciendo lo que les gusta.
Almudena Bermejo
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En el año 2006, La Convención sobre los derechos de las personas con Discapacidad de la ONU advierte “que las mujeres y las niñas (con discapacidad), suelen estar expuestas a un riesgo mayor, dentro y fuera del hogar, de violencia, lesiones o abuso, abandono o trato negligente, malos tratos o exploratorios. En los países, donde la incorporación al empleo ordinario de las personas con discapacidad , se encuentra en sus inicios, esta vulnerabilidad se encuentra extendida a las personas que padecen alguna discapacidad y principalmente en las mujeres.
– Todos somos conscientes de la dificultad que tiene la mujer para formar parte en la toma de decisiones de diversas instituciones o incluso en la participación en la vida política. Si a ello se le añade, la discapacidad, las oportunidades se reducen enormemente. Según un artículo desarrollado por Mª Pilar Gomiz “Violencia contra la mujer con discapacidad” , (2014), “Solo el 25% de las mujeres discapacitadas tienen un empleo, frente al 55% de las mujeres sin discapacidad que trabajan. Además, sus empleos suelen tener un estatus inferior y una remuneración más baja. Diferencias que también se dan respecto a los hombres con discapacidad.
Frente a estos datos recogidos en el artículo, para las personas que padecemos alguna discapacidad y hemos accedido al empleo ordinario, debemos destacar otros elementos claves que agudizan la violencia sufrida en el entorno laboral:
– Si la maternidad, en términos generales, y en países como España, siempre ha sido un obstáculo en el mundo laboral para la mujer, para aquellas mujeres que además padecen alguna discapacidad, tiene que enfrentarse a las barreras sociales y económicas. No solo tiene que enfrentarse a la agresividad encubierta de compañeros y personal sanitario que intentan disuadirla de la idea de formar un proyecto vital como ser madres, sino que los derechos a la conciliación laboral y familiar reconocida a otras madres, les pueden ser negados. La justificación de la negación a conciliar vida social y laboral, viene recogida por entenderse éste como un acto de “buenas prácticas” que realiza la empresa a favor de madres trabajadoras. Pero la mujer discapacidad no está socialmente reconocida como madre.
– Por otro lado, en las empresas no se reconoce el empleo de personas discapacitadas. En algunos convenios colectivos, se recogen ayudas a favor de trabajadores con hijos con discapacidad, de forma que puedan sufragar el incremento de gastos que puedan tener estas familias. Sin embargo, no se reconoce este derecho a trabajadores con discapacidad.
Estos tres conceptos: 1. Remuneración más baja para mujeres discapacitadas, 2. Rechazo social al reconocimiento de la maternidad en una mujer con discapacidad y 3. No estar reconocida por Ley la maternidad en mujeres discapacitadas y dejarlo a la “buena voluntad” de las personas, esto genera una violencia de género en mujeres discapacitadas, dentro del ambiente laboral, que es trabado de manera invisible y normalizado, agudizando la violencia sobre las mujeres que lo sufren.
Sin embargo, la vida siempre ofrece oportunidades. Y esta crisis que nos ha tocado vivir, junto con las nuevas tecnologías, es la mejor época para nosotras. Con un bajo coste y muchas ganas, todas las personas que sufrimos una discapacidad, podemos crear y generar ingresos, aportando valor a la sociedad y mostrándonos al mundo como personas capaces. Un ejemplo de ello es Discapacidad creativa.
http://www.amazon.es/Discapacidad-creativa-dinero-liberando-potencial/dp/1502864827/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1415705765&sr=1-1&keywords=discapacidad+creativa
Almudena Bermejo
Cuando una empresa castiga económicamente a trabajadores con discapacidad, está trasladando ese castigo a los descendientes y familiares de trabajadores con discapacidad, siendo discriminados y trasladándolos a un umbral de pobreza.
Un ejemplo muy claro de esta discriminación existente y ya comentada en el post anterior se observa en la maternidad en la mujer. Mientras que a la mujer sin discapacidad se le anima para que tenga descendencia, a la mujer sin discapacidad se le intenta disuadir de la idea de crear una familia.
Este hecho se traslada y castiga en la empresa privada: Si entre dos mujeres trabajadoras, a la que no tiene discapacidad, le proporcionas apoyos económicos y beneficios sociales para que pueda conciliar vida laboral con familiar y a la madre con discapacidad, le niegas estos beneficios, argumentando que en el convenio colectivo solo están reconocidos derechos para padres con hijos con discapacidad, pero no para trabajadores con discapacidad. Nos encontramos con los siguientes hechos:
1.Un aumento de los costes que supone la maternidad por parte de ambas madres
2. La trabajadora con discapacidad, tiene que costear sus adaptaciones o prótesis para poder paliar los efectos que produce su discapacidad
3.Aumento de la carga de trabajo que supone la maternidad unido a la discapacidad.
4.Incomprensión y desprecio hacia las personas con discapacidad por tener descendencia, cuando socialmente no es bien recibido y menos a nivel laboral.
5.Si se castiga económicamente a los trabajadores discapacitados y en especial a las madres discapacitadas, los hijos de estas mujeres serán los que sufran las consecuencias, al no poder desarrollar las mismas actividades que los hijos de otros compañeros de trabajo que no padecen discapacidad, debido al agravio económico por parte de la empresa hacia trabajadores con discapacidad.
A pesar de todo esto, cada vez más personas con discapacidad están desarrollando sus proyectos vitales. Entre todos nosotros, como PERSONAS que somos, tenemos que ser el motor de cambio de las barreras mentales de la sociedad.
Y un elemento que juega a nuestro favor, van a ser las nuevas tecnologías, más accesibles y económicas. Estamos en la nueva era de emprendedores donde podemos generar y aumentar ingresos haciendo lo que nos gusta. Para ello nace, www.discapacidadcreativa.com.
El libro que estará disponible a partir de la próxima semana en Amazón.
Decir, que no me he olvidado en realizar el sorteo entre aquellos que me ayudasteis a elegir la portada para entregar al ganador un ejemplar firmado.
Mientras tanto podéis pasar un rato divertido leyendo “No me grites que no te oigo”, descargándolo de forma GRATUÍTA en www.discapacidadcreativa.com. También os podéis sensibilizar con el tema leyendo “guía de adaptación en oficinas para personas con discapacidad auditiva”
http://www.amazon.com/adaptaci%C3%B3n-oficinas-personas-discapacidad-auditiva/dp/1493628402/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1414748768&sr=8-1&keywords=guia+de+adaptacion
En los últimos tiempos hay una tendencia a manifestarnos en contra de la violencia contra la mujer. ¿Y qué pasa si a esto le añadimos violencia contra la mujer discapacitada? ¿Y por qué la mujer discapacitada?
El problema de las personas con discapacidad es que estamos más expuestos públicamente y eso sencillamente nos hace más vulnerables.
Un ejemplo de ello es en la multinacional donde trabajo. Hace unos meses se contrató a una persona con movilidad reducida, y antes de su incorporación, nos reunieron para comentarnos que se contrataba a una persona en silla de ruedas.
El tema me sorprendió, porque en una ciudad como Madrid, e incluso en pueblos, y hasta en televisión en series infantiles, todos hemos visto a personas en silla de ruedas. Y me sorprendió más, cuando con el resto de los empleados no se realizan estas reuniones.
El problema de la violencia contra la mujer discapacitada es que es invisible. Hay una normalización de la situación. Voy a enumerar 5 ejemplos:
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En la maternidad, a la mujer sin discapacidad se le anima a que forme una familia. A la mujer con discapacidad se le intenta convencer para lo contrario.
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A nivel laboral, este tema se acentúa. Los empresarios contratan a mujeres discapacitadas, motivados por el alto perfil de cualificación, subvenciones públicas y ventajas fiscales. Además de la obligación de contratar a un 2% de personas con discapacidad para empresas mayores de 50 empleados. Si a nivel social se espera que una mujer discapacitada no se quede embarazada, imaginad a nivel laboral…
-
Si una mujer con discapacidad, se queda embarazada trabajando en la empresa privada, se le aparta de sus funciones y se genera hacia ella todo tipo de violencia económica (entre ellas congelación de salarios, disminución de la retribución).
-
La mujer discapacitada cuando está embarazada, en el entorno de trabajo, tiene que disimular su embarazo el máximo tiempo posible para no ser el foco de atención.
-
Se presume que las personas con discapacidad apenas cogen bajas médicas. Grave error. Porque en caso de situación perjudicial para los empleados en un entorno laboral tóxico, la última persona en mover del puesto de trabajo, será la que sufra la discapacidad, a pesar de que pueda estar embarazada. Ya que si los embarazos no son deseados para las empresas, imaginar el de una mujer discapacitada.
Por eso, www.discapacidadcreativa.com nace también para ayudar a estas mujeres a crear su propio empleo o a incrementar sus ingresos haciendo lo que le gusta y pudiendo conciliar su vida laboral con la vida familiar. Discapacidad creativa, parte del derecho de toda mujer de crear sus proyectos vitales independientemente de que tenga o no una discapacidad.
Mientras tanto, para pasar un rato con humor y concienciarte con el tema de la discapacidad, podéis leer de manera GRATUÍTA “No me grites que no te oigo” en www.discapacidadcreativa.com